lunes, 22 de julio de 2013

Personajes Ficticios


Buenas!! Que tal va todo? Yo estoy como siempre, devorando libros y amando personajes ficticios. Y, como no, ya era hora de escribir sobre estos seres que se nos antojan perfectos o imperfectos, lejanos o cercanos, previsibles o imprevisibles. Aquellos que nos han hecho llorar, reir y amar.
Este relato es más personal, más mío, pero estoy segura que muchos/as lectores y lectoras se sentirán identificados.

"Un dato curioso cuando comienzas un libro, es que a la primera palabra de cada personaje sabrás que relación tendrás con él: de odio hasta amor, de risas hasta lágrimas. Los personajes ficticios tienen el magnífico y fatídico poder de entrar en nuestros corazones y recordarnos cada minutos de nuestra existencia que nunca podremos verles, tocarles, hablarles. Simplemente podremos imaginarlos en nuestras mentes, e ir rememorando cada frase, sentimiento, movimiento: desde una pelea hasta un beso, desde un sollozo hasta una sonrisa.
Todo en nuestra cabeza. Sin pertenecer enteramente a la realidad. Vivieno aventuras en nuestro mundo imaginario. Nada más.
Pero quizás, esta pequeña conexión con los personajes ficticios tiene un gran punto negativo: las consequencias. Si sufre, sufrimos. Si llora, lloramos. Si muere, una pequeño hueco de nuestro corazón se pierde, se desmorona en esas páginas. Y puedo aseguraros –por experiencia propia- que no se vuelve a recuperar.
Si, gracias a sus habilidades o a su suerte, consigue sobrevivir y superar su aventura, su vida finalizará en la última página del libro. Ni un año, ni un mes, ni una fecha siquiera: simplemente un número, que marcará el final del libro y por tanto, el fin de su existencia en aquel mundo.
Aun así, a pesar de todo, siempre podrán retomar vida en nuestras mentes, viviendo en nuestro mundo fantastico, realizando nuestras propias aventuras. Quizás esto es a lo que mas se acercan a la realidad"
¿Os ha gustado? Por favor, ¡comentad!

viernes, 19 de julio de 2013

Un libro


Hola queridos lectores! Siento no haber podido publicar antes, pero esta semana ha sido muy movidita (Una de las razones ha sido que esta semana Comic Con ha dado entrevistas y trailers de mis libros favoritos :D) Como os dije, este relato va a tratar de Los Libros y su valor. Espero que os guste!

"Un libro no es conjunto de páginas que debemos leernos por obligación. Es más que eso. Es mucho más que eso. Un libro es un tesoro que pocos saben valorar, el mejor amigo que un lector puede tener. Uno que nunca te abandonará.
Porque las páginas de un libro son capaces de hacernos reir, llorar, sufrir e incluso enamorarnos. Nos dan la oportunidad de vivir aventuras y viajes extraordinarios con nuestros personajes ficticios. Solo un libro es el que hace que las palabras nos trasladen a una batalla contra los orcos, a participar en Los Juegos del Hambre,  a elegir a que Faccion pertenecer o a dar la vuelta al mundo entero a lomos de un magnifico dragón.
Un libro es un amigo al que contarle todo, uno que es capaz de escucharte aunque sean días de tristeza, dolor y enfados. Uno que te hace sentir especial, que te hace ver una salida cuando no hay una, que te da consuelo cuando todo el mundo a desistido.
Nuevos mundos, seres maravillosos, decisiones heroicas, amores imposibles o correspondidos...Y es que, un libro, es un instrumento de sueños."

Os ha gustado? Comentad!

jueves, 11 de julio de 2013

El placer de la lectura

Hola! Esta vez os traigo un relato diferente a los temas que trataba anteriormente (rabia, venganza, dolor...). En este (y en varios que escribiré) me gustaría explicar lo que sentimos los lectores al tener un libro en is manos.

"Corro por el bosque hasta que encuentro un lugar tranquilo donde el ruido de los coches no exista, el olor del agobio, la presión y la suciedad no esté presente en el aire, y las figuras de gente corriendo o gritando desaparezcan de mi campo de visión.
Eligo un lugar totalmente despejado, donde el sol dirige su luz (aunque esta no resulte molesta). Entonces, cuando respiro a gusto la soledad y el silencio, me siento en una roca que parece cómoda y saco mi libro.
Lo acercó a mí lo huelo, respirando su olor. Un olor que en ocasiones me tranporta a bosques frondosos, otras a playas con atardeceres preciosos... Lugares que no son creados por mano de obra, sino por la imaginación humana, la más perfecta de nuestras habilidades.
Acaricio la tapadera y entonces, procedo a abrir el libro y toda cordura y control se desvanecen de mi mente. Mis ojos recorren cada página saboreando cada linea, cada frase, cada palabra.
Me sumerjo en un mundo que establece una relación lector-autor. Me olvido de todo: problemas, enfados, tristeza... Y a la vez, esto es remplazado por la curiosidad y el placer que me hace sentir la lectura.
Y es en esos momentos en los que me siento orgullosa de ser una lectora, un grupo practicamente en extinción."
¿Os ha gustado? Por favor, comentad, es la única forma que tengo para saberlo!

jueves, 4 de julio de 2013

No siempre es traición


Buenas lectores! Que tal va el verano? Aquí os dejo mi relato!

"Me despierto dolorido. O quizás asustado, porque estoy atado a una silla y encerrado en una habitación estrecha, oscura y cuyas paredes están llenas de humedad. Hay varias cámaras, todas apuntandome, vigilandome. Pase lo que pase, se que no será nada bueno.
El silencio reina en la oscuridad.
De repente, la puerta se abre y aparecen dos figuras. Una se apoya a la pared y enciende un interruptor, mientras otra se situa delante mía. Tiene el rostro marcado por varias cicatrices, el pelo negro y grasiento y su boca traza una  mueca.
Al principio no lo reconozco, y lo clasifico en “uno más de un montón”. Pero luego, mientras se va acercando a mí con una mirada amenzante, se perfectamente quien es...
-¡Has ven...! –pero las palabras se cortan en mi garganta. Mi hermano, mi hermano mayor, me golpea con tal fuerza que poco me falta para caer de la silla en la que estoy sentado.
Mi hermano. Un sucio traidor.
Intento vencer el dolor y las lágrimas que empiezan a deslizarse por mis mejillas. Me giró y fijo mis ojos en los suyos: negros, inexpresivos. Si tengo que perecer bajo su mano, me aseguraré que lo recuerde toda su vida: que todos estos recuerdos le impidan coinciliar el sueño, le persigan en una pesadilla continua, día y noche.
-Puedes parar –murmura su compañero, que vuelve a apretar el interruptor- Tienes dos minutos, antes de que vuelva a encender las cámaras.
Mi hermano se acerca y me agarra los hombros, balanceandome:
-Escuchame... –empieza, susurrandome.
Pero yo no lo dejo acabar:
-¡Me has traicionado! –le grito, escupiendo todo mi odio en mis palabras- ¡Eras mi hermano! Yo confiaba en ti, pero tú...
-¿Y que esperabas? –sisea.
-¡Pensaba que eras mejor que esto! ¡Pensaba que no eras tan estúpido como para traicionarnos! –le chillo. Intenta replicarme, pero no le dejo- Y ahora dime... ¿Desde cuando?
-Yo siempre he pertenecido aquí –contesta, dolido por mis palabras- Nunca fui un heroe, y nunca podré serlo.
-Entonces tú ya no eres mi hermano –le digo escupiendole a sus pies.
Pasamos unos segundos llenos de tensión y un silencio muy  incómodo. Barajo la posibilidad de herirlo con mis palabras, pero justo cuando tengo la pregunta que le mortificará, su compañero rompe el silencio:
-Se acabo el tiempo. Ahora o nunca.
Entonces mi hermano se acerca a mi oido y me susurra:
-Esto nunca estuvo en mis planes. Nunca. –se incorpora y alza la voz- ¿Has oido? ¿Quieres hacerlo por las buenas o por las malas?
No digo nada. Solo me basta ver el brillo de los ojos de mi hermano, que me dejan ver lo mucho que odia todo esto. Y mientras me pregunta y me golpea, yo me pierdo en los ojos que alguna vez tendré que perdonar. "