domingo, 31 de marzo de 2013

Un món en pau

Primero de todo: ¡perdón por el retraso! He estado muy ocupada... Veamos, hoy os traigo el relato que presenté en la final del Concurso de Coca Cola (también en catalán; si alguien lo quiere en castellano que me mande un mensaje) ¡Espero que os guste!

"La estació de tren está plena. Hi ha tot tipus de gent. treballadors, extrangers, captaires... Entre ells es troben dues dones: una nina i una adulta. Pareixen germanes.
Les dues son rosses. La nina duu un vestit de flors de tot tipus de colors: verd, groc, vermell... Mentre  que la adulta duu uns pantalons negres i una camisa blanca amb el dibuix d'un lleó negre. Té unes ulleres.
La nina plora. La germana major la intenta consolar, pero la nina es limita a murmurar:
-Els pares... Els pares moriran! -diu- y després... Que farem nosaltres sense ells?
-Paula! Paula! Escolta'm! -diu la seva germana, fent un esforç per no plorar- Els pares no moriran, d'acord? Tens que tranquilitzar-te.
La nina atura de plorar. Ella admira a la seva germana Elena; sempre la fa riure, reflexionar sobre el que ha fet... En aquest cas, el víncul entre germanes es molt gran.
Ara, les dues juntes agafades de la mà, pugen al tren i s'asseuen a una butaca. L'interior del tren està sumit en un silenci interromput, només, pels murmurs d'altres persones -que com elles- fugien de la guerra.
N'Elena abraça a na Paula, que es comença a recuperar de la seva plorada. Ara somriu. Es un gest extrany en ella ja que fa temps que no riu, que no plora, que no sent. Les condicions de la seva vida l'han feta una adulta abans d'hora.
Les dues miren el paisatge, que s'alterna a vegades per ciutats desolades, i altres per camps que no han sofrit conseqüències de la guerra. Així, amb el silenci que hi ha al vagó, les dues es dormen. Y per una vegada, dormiran tranquiles, sense renous de bombes o crits d'agonia, deseperació... Tot això hauran d'oblidar, perquè una nova vida començaran.
A la matinada, el tren s'atura i le dues germanes baixen. Surten de l'estació i es troben a una ciutat en pau, on la gent camina tranquilament i no hi ha res per preocupar-se. En resum: una ciutat perfecta per oblidar i començar una nova vida.

Anys després 

Ara ens trobem a una casa, on també estan les dues germanes; la petita mira la televisió mentre que la gran llegeix un llibre. Les dues somriuen.
De sobte, toquen a la porta.
N'Elena obri, i es troba amb...
-Pare! Mare! -crida na Paula, que ara esta en els braços dels pares.
N'Elena també els abraça plorant d'alegria, i en pocs minuts, es sumeixen en una abraçada familiar, una abraçada que esperaven amb ansia fa molta d'anys.
I així es com es reuneix una familia separada per la guerra, que ara ha trobat un món on poder viure en pau. Un món que sense dubte, es mereixen.



domingo, 24 de marzo de 2013

La Guerra dels 15 Anys

Este relato es el que presenté para el Concurso de Coca Cola (está escrito en catalán, si alguien lo quiere traducido que me mande un mensaje). Próximamente publicaré el que hice en la prueba final. ¡Espero que los disfrutéis!

"I si era per la fi que tot començava a acabar-se? I si era per la fi que la pau començava a assolir el món? Un món en pau, un somni que començava a fer-se realitat. 
La guerra se'n va dur tot el que volia: el meus pares, el meu germà... Després de la seva mort volia morir. Al final vaig sobreviure, i ara la guerra ha acabat. 
No m'importa qui guanyi o qui perdi. Era jove, potser pugui començar una nova vida, i oblidar el meu passat.
Ara us preguntareu per què hi va haver aquesta guerra. Jo us ho explicare:
Tal com el seu nom ho explica, La Guerra dels 15 Anys va començar fa quinze anys. Un home es va rebel.lar, i tots el vam seguir fins a la mort. En resum, la població va atacar i l'Estat es va defensar. Tots n'hem pagat les conseqüències. 
I ara que tot ha acabat, tots serem lliures, com érem abans... 

40 anys després

Un home vell es troba a l'hospital. Una dona i una nina, de devers deu anys, ploren al seu voltant. Ell somriu, obri la boca i diu:
-Ara aniré a un lloc millor. Vosaltres heu transformat la meva vida. Us estim.
L'home tanca els ulls i se sotmet a un somni etern. El seu últim somriure es glaça; a la fi es reunirà amb la seva família. 
 



viernes, 22 de marzo de 2013

¡Mandadme suerte!

¡Mañana participaré en el Concurso de Relato Corto de Jóvenes Talentos de Coca Cola! Si tengo tiempo publicaré el relato... ¡Ya me diréis!

                                          

¡Si podéis, mandadme suerte!

Un saludo

jueves, 21 de marzo de 2013

Solo


Abro los ojos.
Mi mente –desorientada- tarda unos minutos en saber dónde y cómo estoy: al parecer, herido, en la nada. Seguramente mi estado se debe a una caída. En cuanto al espacio que me rodea, solo diviso tierra, tierra y tierra.
Me levanto.
Miro al suelo, donde veo mi espada hecha de rayos de luna y mi cuchillo hecha de relámpagos, intactas. A su lado, está mi armadura hecha añicos; no debe de haber resistido el golpe.
En un lugar lejano, escucho gritos de agonía, agobio y desesperación.
Cojo mis armas.
Sigo adelante, guiándome a través de aquellos gritos que me ponen los pelos de punta y me enfrían la sangre que circula por mis venas.
Porque se, que ahora, estoy solo.

martes, 19 de marzo de 2013

No lo podía creer (parte 2)

¡Aquí tenéis la segunda parte!

... Nos pasamos un rato en silencio, mirando la puesta de sol, hasta que me decido y lo miro: lleva unos vaqueros y una camiseta negra. Su cara reflejaba una expresión distante, seria. En sus manos llevaba una caja pequeña, de madera en la que estan dibujadas diferentes escenas; pertenecientes a la mitología griega.
 Sí. Ahora mismo os estaréis preguntando: ¿Mitología griega? A Nathan le encanta. Se sabe todos los dioses, heroes... ¡Es impresionante!
 Murmura algo entre dientes, algo inteligible, porque no soy capaz de entenderlo. Está nervioso, porque retuerce sus manos y no para de moverse. Quiero preguntar, pero algo me impide hacerlo.
 Yo también empiezo a ponerme nerviosa. Llevamos un buen tiempo, y no nos hemos dirigido la palabra... ¡ni siquiera nos hemos saludado! Yo no paro de mirarle, y se que el también lo hace. 
Anochece.
 De repente, se levanta atropelladamente, deja la caja en el suelo y vuelve a murmurar otra vez. Antes que me decida a preguntarle que le pasa, hace algo que me sorprende: me besa.
 Es un beso cálido, acogedor. Quiero decirle que siento lo mismo por él, pero se aparta rápidamente y se va corriendo, dejandome atragantada con mis palabras. Al día siguiente se fue, y no nos volvimos a ver.
 Y esta es la razón por la que estoy en este mismo lugar. Llevó años buscándolo, pero no he podido hacer nada. Ahora soy mayor –mi muerte se acerca- y quiero hacer algo que no se me había ocurrido antes: abrir la caja. Me acerco, la cojo y la abro. Veo un diminuto papel en el que esta escrita la siguiente palabra:
Adiós
 Me pongo a llorar, porque ninguno de los dos fue capaz de decir nada, aunque los dos sentíamos lo mismo el uno por el otro.

lunes, 18 de marzo de 2013

No lo podía creer (parte 1)

Antes de todo me gustaría dar las gracias a todas las personas que se han interesado por mis relatos. ¡Me alegro mucho que os hayan gustado!
Hoy presentaré un relato que partiré en dos (mañana la siguiente parte). ¡Espero que lo disfrutéis!

No podía creer que la caja siguiera allí. Pensaba que el tiempo se la abría llevado consigo, pero no, seguía en el mismo lugar, como si todo estuviera congelado a su alrededor.
Nunca pensé contarlo –pues no soy muy buena respecto a los sentimientos- pero, de alguna forma, siento una opresión en el corazón, que me dice que debo contarlo, que no me lo puedo callar para siempre.
Todo empezó cuando fui de viaje a África. En aquellos tiempos era una “chica viajera” y me entusiasmaban los exóticos lugares de aquel continente.
Exactamente, aquella noche estaba buscando mi hotel. Era un chica un tanto despistada, así que no os va a extrañar que diga que me perdí.
Entonces apareció él.
Era joven, rubio, de ojos azules e irradiaba tanta simpatía y felicidad que no pude evitar sentir una opresión en el estomago.   Se presentó –su nombre era Nathan- , me dijo que me había visto, que parecía perdida, y que quería ayudarme.
Me acompañó al hotel. Por el camino, habíamos hablado y él se había ofrecido a hacer de guía en mi viaje. Claramente, acepté.
Fueron unos días maravillosos. Descubrí muchos paisajes fantásticos y además, mi relación con Nathan aumentó. Encajabamos muy bien y, rápidamente, nos convertimos en buenos amigos.
Pero el último día, todo parecía haber acabado y todavía ninguno de los dos habíamos confesado nuestros sentimientos hacia el otro.
Era una tarde magnífica. El sol se escondía detrás de las montañas, y resplandecía pintando el cielo de color naranja. Me senté en una roca, admirando aquel paisaje espectacular.
Oí unos pasos detrás mía. Era Nathan, y su cara tenía una expresión sombría. Se sentó a lado mía en silencio...

domingo, 17 de marzo de 2013

Lo que es la vida

Cuando nacemos aprendemos a ver, a escuchar, a sentir, a descubrir. Cuando somos niños aprendemos a jugar. Cuando somos jovenes aprendemos el concepto de la amistad, el cual a veces confundimos. Cuando somos adultos aprendemos a amar y cuando somos ancianos aprendemos a valorar toda nuestra vida, del principio al final.

sábado, 16 de marzo de 2013

Porque me importas


Lo que siento por ti es inexplicable... Quizás un sentimiento que nunca se desvanece, que nunca sale de mi corazón, que me dice que no puedo vivir sin ti, que te necesito. Por eso, el día que desapareciste y creí que habías muerto, desee que todos los males cayeran sobre mí, para evitar pensar en ti, para intentar olvidarte y engañarme a mi misma.
Y ahora, que te tengo a mi lado, me doy cuenta de lo tonta que fui. Ahora soy feliz, y siento que nada puede salir mal mientras tu estés conmigo. Siempre me haces sacar un sonrisa, aunque este enfadada o tenga ganas de llorar.
Debi decirtelo antes, pero tenía miedo que no sintieras lo mismo. Habrías hecho añicos mi corazón. Por eso decidí optar por la ignorancia, para así tenerte a mi lado como amigo, al fin y al cabo.
Pero resultó que tu sentías lo mismo, y ahora estamos juntos, totalmente inseparables. Y es que, aunque a veces llegues a ser molesto, sigo sintiendo lo mismo por ti que la primera vez.
Porque a donde vayas iré yo también, y es que, lo único que puedo explicar de todos estos pensamientos confusos y disparatados es que me importas.