Buenas a todos! Que tal la semana? Yo empezando el colegio y lamentandome por ello...
En el relato de hoy quiero explicar el sentimiento de un escritor al no tener ideas, inspiracion. Espero que lo disfruteis!
“Lo había dado todo. Lo había dado todo por su vocación, y aun así no conseguía escribir nada.
Había renunciado a su familia, sus amigos (de los poco que tenía) y todo aquello ajeno a la hoja en blanco que tenía delante cada día. Lo había dado todo por ser escritor, y se suponía que todo el esfuerzo sería recompensado...
Pero las palabras no querían salir.
Recordaba cada noche, sentado en el escritorio, dispuesto a luchar con el papel que se burlaba de él hasta que caía rendido. Encerrado en una habitación que escondía todas sus frustaciones y soledades, lloraba amargamente, sufriendo y lamentando todas sus perdidas.
También recordaba el lápiz temblar bajo su mano, las letras que no tenían el resplandor que deberían tener, sus puños cerrandose alrededor de otra hoja que iría al fuego, como había ocurrido con muchos otros escritos.
La inspiración no llegaba, y tampoco su habitual luz.
El cielo ya no tenía estrellas, el sol ya no brillaba bajo sus ojos. Todo había perdido importancia, todo había sido olvidado y eliminado de su vida.
Ahora ya no le quedaba nada.
Nada a lo que aferrarse cuando las penas llegaban. Nada a lo que entregar su afecto. Nada o nadie al que le preocupase.
Y aun en esos momentos de histeria y de arrepentimiento, no llegaba a rendirse. Mantenía su proposito, como si no hacerlo implicara el mayor de los desastres.
O quizás era que lo único a lo que podía aferrarse era a sus palabras, porque lo había perdido todo.
Todo por aquellas palabras que seguían sin tener un brillo especial.
Todo porque en el fondo, las amaba."
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