miércoles, 15 de mayo de 2013

Inesperado

Buenas! Primero, UnLectorMas escribirá junto a mí: os diremos quien escribe cada relato. Espero que los disfrutéis!
Hoy os traigo un relato que dividiré en dos o tres partes (depende de la inspiración). Comentad si os gusta y no dudéis en contactar conmigo para enviarme vuestros relatos o pedirme un tema en concreto... ¡Lo que querais!

"-¿Vienes? –me pregunta una voz masculina que conozco bastante bien, y que desearía no haber escuchado.
Una parte de mí –la que odio- lucha para contestarle. Aun así, reuno todas mis fuerzas para evitar que emita sonido alguno; quizás así se fuera y la olvidara. Pero como siempre, me equivocaba de pleno. 
Sin mi consentimiento (aunque dudo que sea necesario) me coje la mano y me arrastra fuera del hotel, a la playa. El sol –del atardecer- brilla de una manera especial, como si esperara algo de nosotros, y yo sabía muy bien lo que esperaba.
 Entonces, se para.
 Me permito echarle un vistazo. Un simple vistazo, que no hará daño a nadie: su pelo azabache y sus ojos azules son resaltados por la luz del sol. Lleva unos vaqueros y una camiseta de manga corta negra. Y entonces, cuando me empiezo a perder en sus ojos –que también me miran- aparto la cabeza bruscamente, porque solo era un vistazo.
 Se sienta.
 Al ver que no sigo su movimiento, resopla y me empuja hasta que caigo en la suave arena, a su lado. Contengo las ganas de reír, e intento mantener la compostura.
 -¿Porque no hablas? ¿Porque no ries? ¿Porque no me miras? –me pregunta sin poder contenerse- Antes lo hacías y ahora... ahora nada.
 Yo también lo recuerdo: esas mañanas y anocheceres donde caminábamos por cualquier paisaje, riendo, hablando... Momentos que me rompen la capa de frialdad que había instalado.
-Yo... –empiezo con lágrimas en los ojos, intentando disculparme.
Pero él me coge la cara entre sus suaves y ardientes manos y me gira hacia él.
 -Si he hecho algo para molestarte, te pido perdón –dice- Pero por favor, se la de antes. Yo...
 -¿Tú? –pregunto sin poder contenerme.
 Él se queda un momento pensativo, luego se gira y dice:
 -Yo no podría vivir sin ti.
Y dicho esto, sin pedirme consentimiento otra vez, me besa."

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