jueves, 30 de enero de 2014

La Aventura de James Reynan (V)

¡He vuelto! ¡Por fin! Y conmigo, la última parte de La Aventura de James Reynan, que he anunciado varias veces en Twitter. He intentado hacer un final asequible a la "saga", aunque me ha costado mucho no matar al protagonista (jejeje, estas influencias de otros escritores asesinos...).
James ha sido un personaje con el que me he encariñado mucho, y espero poder seguir algún día de estos sus aventuras.  Pero por ahora, lo dejaré un poco pues quiero dedicarme a otras temáticas.
Por favor, alguna duda, opinión o "¿Porque no acabó así?", ¡Comentadla!

"James despertó. Pero nunca lo había hecho de aquella manera, es decir, uno no se levanta cada día después de haber sido capturado por la oscuridad y encerrado en una... ¿Cárcel?
No había luz, de eso estaba seguro. Unos barrotes se hallaban enfrente de él, lo demás eran paredes. No quiso saber lo que habría en ellas; ni siquiera tocó las barras de acero que le mostraban el poco exterior que quedaba después del paso de las sombras –unos pocos matojos y algún árbol totalmente quemado.
-¿Aglaia? –preguntó al silencio. Pero nada. No había rastro del ángel, ni de la bestia que antes había invocado.
Entonces se le ocurrió una idea. Casi podía oir su voz diciendo: Piensa en el recuerdo y habla a través de él. Piensa en él.
Cerró los ojos y viajo hacia aquel bosque, siguió aquella música y luego observó la delicada danza del ángel. Pero había algo diferente en el recuerdo, otra figura, otra presencia. Y de repente, contactó inconcientemente con ella.
¿Donde estás? Necesito tu ayuda 
Delante tuya
James abrió los ojos para encontrarse con el plateado dragón. Esta vez brillaba, quizás estaba camuflado (a estas alturas, no le sorprendería). El joven se acercó y tocó su cuello. Entonces le dijo:
¿Que sabes hacer?
Lo que sea
¿Puedes sacarme de aquí?
Una pequeña explosión y ya no hubo cárcel. El dragón movió la cabeza y soltó una bocanada de humo. James sonrio, pues aquello era mejor de lo que había esperado. ¡Un dragón a su servicio! ¡Perfecto!
Juntos recorrieron el campamento hasta llegar a otra cárcel. Esta parecía diferente a la suya; un aura de energía la rodeaba, seguramente debilitando a su prisionero. O prisionera.
Se acercó y se asomó entre los barrotes. Distinguió luz entre la oscuridad, así que no tuvo ninguna duda para saber quien era. Esta vez, susurró su nombre con acierto.
-Aglaia
James, no deberías estar aquí
-¿Que pasa? ¿Te han hecho daño?
¡Vete! Yo no necesito ser rescatada... –en su voz se distinguía agobio- ¡Era una trampa! ¡Huye con el viento!
Pero era demasiado tarde. Oyó el rugido del dragón, y sintió su frustación al ser atrapado. Su dolor, su enfado ahora también eran suyos.
Las sombras se arremolinaron entorno a él, y se unieron formando una terrorífica forma: el cuerpo y la cabeza de la oscuridad estaban llenos de bultos. No tenía ojos, más bien, no tenía marcado ningún rasgo facial. No describiré los detalles, pues si estuvierais en mi lugar, no volveriais a pensar en aquella figura. Me extenderé más en lo que siguió.
Una multitud de sombras negras aparecieron tras la abrupta figura. Un ejercito. Y entre ellos, com cara apesumbrada, se hallaba Stephan.
Falto poco para que James se derrumbase. Stephan, su amigo. Quizás los últimos días no lo había sido, quizás se había olvidado de él, dejándolo solo por la noche, sabiendo cuanto le aterraba. Pero verlo junto aquellas personas que ansiaban matarlo fue demasiado para él. ¿Le había traicionado?
Mi muerte será a manos de un héroe. Un héroe que resultas ser tú, un joven guerrero inexperto –recitó la oscuridad en la mente de James- Mejor acabemos con esto ya –y con ello, hizo una floritura con su mano (si así puede llamarse) y mandó al joven volando hacía un árbol cercano. Se oyó un crujido, y supuso que tenía un par de costillas rotas. Pero no era momento para rendirse.
Cogió el arco, cargó una flecha y la lanzó contra el enemigo. Simplemente la atravesó como si fuera niebla. Otra floritura y James sintió un dolor en el brazo; poco después descubrió un corte.
Volvió a pasar. Unos minutos más y sintió su cuerpo despedazado, cortado con miles de espadas inexistentes. No encontraba fuerzas para levantarse, ni para continuar intentando luchar.
¿Así que es esto? ¿Esto es lo que causaría mi muerte? –rió estridentemente- Borraré la esperanza que plantas en los corazones de los demás con tu muerte.
James esperó el golpe que nunca llegó. Oyó un grito de la muerte, un gemido de un moribundo. Abrió los ojos y vió a Stephan lleno de sangre a su lado. Entonces comprendió. Se había sacrificado por él.
-James...Prométeme...que...-le agarró del brazo- Prométeme que no me recordarás como el malvado... como el traidor... Y una última cosa... Mátalo... Por mí... Por todas aquellas almas que ha arruinado.
¡No! –rugió la oscuridad.
El joven reunió fuerzas donde antes no había y se levantó. Su mente vagó en la tristeza y llegó al recuerdo. La bestia estaba allí, esperándole, como siempre:
Fúndete conmigo, transfórmame. Dame el poder para derrotarle. Seamos uno.
Unos segundos después, y su orden fue cumplida. Notó un escalofrío en el cuerpo y bajó la vista para verse totalmente iluminado. Llevaba una armadura de plata, que le iba totalmente a la talla. Tenía unas caras botas –de aquellas que tanto había admirado en su tierra- y unos pantalones negros.
Su rostro estaba cubierto por una capucha oscura, del mismo color que los pantalones. Sus brazos estaban cubiertos por unos brazaletes blancos que desprendían una débil luz. En el cinturón, una brillante y elegante espada.
La hora había llegado. Era el momento de cumplir su destino.
Se lanzó hacia la oscuridad y esta vez pudo enfrentarse a ella. Ya no era una niebla inalcanzable, ahora era un ser mortal como todos. Su enemigo creó un hacha de las sombras y la lucha empezó.
James golpeó sin cesar, manejando la espada como si fuera una extensión de sus brazos. Defendía, atacaba, defendía, atacaba y así constantemente, esperando a que el punto débil de la oscuridad se mostrara y él pudiera dar fin al mal de la isla que perturbaba a los ángeles y al mundo.
Fue golpeado por el hacha y sintió el dolor de la muerte. Pero no había lugar para la lamentación. Atacó con más fuerza, más esperanza, hasta que golpeó y la oscuridad se derrumbó. Cayó al suelo y lanzó un rugido tras otro. Una parte de él se desfragmentó, y James no dudó en golpear de nuevo. Sin piedad, cortó su cuerpo hasta que solo quedaron cenizas y frágiles fragmentos arrastrados por el viento. El ejército desapareció al igual que su creador, y así solo quedaron Aglaia, la bestia, el cuerpo inerte de Stephan y él.
Se acercó al muerto y puso encima su mano, diciendo:
-Descansa en paz, amigo mío. Volviste al lado de la bondad en el último momento, pero volviste. Adiós.
Está en un mundo mejor ahora –dijo una voz a sus espaldas, que resultó ser la de Aglaia.
-¿Cómo has salido?
El aura que ocultaba mi magia se desconectó poco después de morir la oscuridad. Has cumplido tu destino con éxito, James Reynan. No me has decepcionado.
-Todo estaba escrito. Al fin y al cabo, el héroe debía vencer al mal, ¿no?
 ***
Los ángeles decidieron quedarse en la isla los años necesarios para controlar la oscuridad. No querían correr otro riesgo. Si esta se alazaba otra vez, duplicando su poder, vencerla sería imposible.
Las almas pasadas a las sombras fueron recuperadas, y al pequeño grupo se le sumaron más de una docena. En la isla se construyó una ciudad a la luz, y el aire antes cargado de miedo y agobio ahora solo llevaba pureza. James se abría quedado allí para el resto de los días.
Todavía llevaba la armadura, y ahora pasaba su vida con el dragón. La huella de Stephan en su vida cobraba su precio, y una parte de su corazón ahora se sentía vacía. El dragón simplemente hacía el papel de acompañante, un pozo donde ahogar las penas de James, que había despertado de su sueño de heroe y volvía al cuerpo del joven escritor. A veces intentaba dormir, pero la oscuridad, el cuerpo inerte de su amigo y los gritos eran imprescindibles para ello.
Aglaia también seguía a su lado. Cuando desesperaba, cuando empezaba la locura, ella estaba allí, contandole historias dignas de grandes novelas. Cada día todo era más llevadero, todo se convertía en una serie de recuerdos que pasaban al olvido.
¿Que harás cuando desaparezcamos? El Consejo dice que no nos quedaremos para siempre. Unos años, quizás. El mundo no correrá peligros hasta que pasen siglos.
-No lo he pensado, y no deseo hacerlo. Lo más seguro es que me vuelva loco, pero eso no debe retrasaros. Renunciasteis por nosotros. Es hora de que volvais a casa.
El Consejo también ha tomado otra decisión. 
-¿Cual? –preguntó, pues no había secretos entre ellos.
Que puedes venir con nosotros. 
James pegó un salto. La miró, sintiendose el joven más dichoso del mundo. Ella le devolvió la mirada, esbozando una tímida sonrisa.
¿Nos acompañarás, entonces?
-¿Estás de broma? ¡Claro que sí!
Y pasaron el resto del día hablando de las aventuras que vivirían, de los lugares que visitarían y de como su amistad perduría a lo largo de los siglos y los siglos...
Unas horas más tarde, mirando el cielo, brillante por la presencia de las estrellas, James pensó en todo aquello. Y en todo aquello, se refería a esa asombrosa aventura que había vivido, y todo lo que había causado. Recordó el tono agobiado de Stephan cuando estaban en un problema, su malhumor junto con sus virtudes. Su lealtad. Su risa. Vio su rostro dibujado por las estrellas, y al lado suya, sus padres y todo aquello que había perdido.
Esa noche, durmió sin pesadillas. Sintió como fue velado por aquellos recuerdos. Sintió que no debía olvidarlos nunca, en honor a su sacrificio.
Y cuando partieron, cuando visitó extraordinarios lugares que nunca podría haber imaginado, y vivió la vida que tanto había deseado...
...Descubrió que era el escritor de su propio destino"

miércoles, 22 de enero de 2014

Queridos Tributos

Votad por Mockingjay Part 1 en la 3 ronda de los MTV Movie Brawl! Aquí tenéis el siguiente enlace:

 http://www.mtv.com/content/movies/movie_brawl/

PD: La última entrega de Las Aventuras de James Reynan está en proceso... Siento el retraso, pero estoy recuperándome de unas anginas!

Un saludo lector!

miércoles, 15 de enero de 2014

La Aventura de James Reynan (IIII)

¡Hola a todos! ¿Como estáis? Siento no haber podido escribir antes la cuarta parte de Las Aventuras de James Reynan, pero el comienzo del colegio me ha mantenido bastante ocupada... ¡Espero la haya valido la pena!
¡Por favor, comentad vuestras opiniones! Mi blog se alimenta de ellos y agradecería vuestra colaboración. ¡Muchas gracias!

"-Mi señor –dijo el sirviente arrodillandose ante la oscuridad, ofreciendole un corazón desgastado- Es vuestro.
La oscuridad cogió el corazón, y una vez entraron en contacto, este paso de rojo pálido a un negro carbón. Sombras se adueñaron de él y, de repente, el cuerpo del hombre revivió.
-Responde –ordenó la gran sombra- ¿Cuál es tu nombre?
-Stephan Rass
-¿A quién sirves? ¿Cuál es tu próposito? ¿Que misión te ha sido encomendada?
-A vos, mi señor. ¿Mi misión? ¿Mi próposito? Quizás mi deseo más anhelado. Matar a James Reynan, señor.
* * *
El ángel admiró la actitud decidida del heroe. La seguía atropelladamente, tropezando y murmurando torpemente, pero firme en su destino.
-¿Puedo conocer la identidad de mi guía? –preguntó con un tono común en los humanos.
Aglaia
-Sabiduría y gloria –añadió automáticamente- ¿Donde me diriges?
Antes de que llegarás, nuestro enemigo guardaba en secreto la existencía de... una bestia. Una vez el huevo que la guarda se convierta en oscuridad, ya no habrá nada que hacer. 
<<Pero esa no es la razón por la que lo conserva; si las manos de un héroe entran en contacto con el huevo, la bestia estará de parte de la luz. Esa es la única forma de vencer a la gran sombra>>
Reinó el silencio. El destino de un héroe era difícil, se dijo Aglaia, y menos asumirlo. Seguramente no sentiría el verdadero miedo hasta que no se enfrentara a aquel a quien temían.
-Y... ¿Sabes dónde está aquel lugar? –preguntó impaciente.
Sí. Por aquí. 
Lo guió hasta una oscura cueva, donde la única fuente de luz provenía de ella misma. Se aseguró que la seguía pues era sin duda alguna una trampa.
...
James observó la caverna desalentado. Si aquello ya lo aterrorizaba, ¿que iba a hacer cuando se tuviera que enfrentar a la oscuridad? Pero aquel pensamiento se desvaneció; debía salir vivo de allí, acción que daba por imposible. ¿Como iba a ser aquel lugar reinado por el silencio seguro? Lo único que le inspiraba era miedo.
Cruzó aquel supuesto laberinto con cautela aunque nada pasó. Aglaia parecía saber a la perfección los caminos seguros, aunque –razonó James- no podía hacer otra cosa que confiar en ella.
Hemos llegado 
Se detuvieron ante una gran pared decorada por distintos dibujos; la confrontación de los ángeles y los demonios, un grupo de sombras persiguiendo a humanos y luego torturandolos, el adueño de la oscuridad sobre la tierra... El joven sintió escalofríos.
Aglaia los toco con la yema de los dedos hasta que una roca sobresalió y cayó. En el agujero, resplandeciente, se hallaba una gran esfera, lo que James supuso que era un huevo.
Cógelo
Lo sostuvo en sus manos pero, a pesar de que notaba la gran cantidad de energía que contenía, el huevo no se movió. No explotó ni nada de lo que había imaginado James.
Simplemente, parecía muerto.
-No funciona –resolvió con un tono de derrota.
Escoge un recuerdo, un recuerdo que derrame pureza. Compártela. Entonces, despertará.
Y pensó. Pensó en su vida, en sus padres, amigos... Pero nada se asemejaba a la pureza que describía Aglaia. Pensó en sus escritos, pero todos tenían oscuridad.
De repente, recordó su primer encuentro con el ángel. Recordó su melodiosa voz, su hipnotizante música, la pureza que irradiaba su figura. Ninguna sombra se atrevería a cernirse sobre aquella luz.
El huevo comenzó a temblar, cada vez con más violencia. De las pequeñas grietas que se formaban, la luz escapaba e iluminaba la estancia. El joven cerró los ojos, el mundo se disipó y...
Mis manos, mi cuerpo son tuyos. Mi mente te pertenece, al igual que mi servicio. 
James abrió los ojos para encontrarse con un gran dragón. Pero no era como los dragones malvados de los que tanto había leído. Su forma era hermosa, su cuerpo era plateado y resplandecía. Sus ojos dorados lo observaban con admiración y respeto.
Piensa en el recuerdo y habla a través de él. Ahora él forma parte de ti, ahora sois uno. –le indicó Aglaia con una energía que llegó al joven.
Pero cuando cerró los ojos para adentrarse en el mundo de los recuerdos, solo vió oscuridad. Oyó gritos, murmullos y luego una voz tenebrosa que le heló la sangre en las venas:
Ya te tengo

jueves, 9 de enero de 2014

MTV Movie Brawl

¡Tributos! ¡Votad por Mockingjay Part 1 en los MTV Movie Brawl! Simplemente tenéis que twittear con el hashtag #MTVMovieBrawl con el nombre de "Mockingjay Part 1". ¡Tenemos que ganar!

¡Que la suerte este siempre siempre de vuestra parte!





domingo, 5 de enero de 2014

La aventura de James Reynan (III)

¡Buenas a todos! ¿Que tal estáis? ¡Disfrutad de las Navidades, que pronto se acaban!
¡Aquí tenéis el tercer relato! Si no os aclaráis, o os habéis olvidado de los anteriores relatos (correspondientes a la primera y segunda parte), recordad que siempre los tenéis a vuestra disposición cuando queráis.
¡Comentad!

"Si antes Stephan había sentido a James como a su hijo al que debía obedecer, ahora encontraba en él un joven irritante e insoportable. Aceptaba sus quejas con indiferencia, y escuchaba sin interés sus palabras. Le atribuía su desgracia, y apenas lograba disimular su odio. Si no dependiera de él para salir de aquel infierno, ya lo habría matado.
Lo que no sabía él es que aquel momento llegaría pronto.
James estaba siguiendo silenciosamente a un estraño animal cuando oyó la música. Al principio pensó que podría ser una confusión, o siemplemente, su imaginación. Pero cuando empezó a subir el volumen, supo que aquello no era producto de su solitaria locura recién desarrolada.
La siguió, como el cazador sigue a su presa. Mamtuvo el arco en mano, pero dudaba que puediera hacer daño al dueño de tan hermosa melodía. Se dejaba llevar, arrastrado por aquellas notas que ejercían una atracción extraña en él.
Y de repente, apareció ella. Una presencia tan ángelica que iluminó aquel pozo sin fin. A James se le ocurrieron millones de palabras para describirla, pero no eran suficientes para describir su belleza. Le pareció una elfa de los bosques, bailando con graciles movimientos y sosteniendo una flauta de madera.
¿Quien eres? ¿Eres nuestro salvador o vienes a dar fin a nuestro mundo?
Las preguntas resonarón en la cabeza del joven, ahora llena de una voz pura como el agua. Las respuestas se le agaloparon en la garganta.
-Mi nombre...es James Reynan. Y soy... ¿Vuestro salvador?
Sigueme.
La figura se convirtió en luz y lo condujo a la selva frondosa, más especificamente, a un sencillo campamento. No había nadie.
La luz desapareció y lo dejó allí, perdido.
-¿Donde debo ir? ¡Iluminame! Dime que camino debo tomar...
A la luz de medianoche.
Debía esperar.
Y así descubrir la verdad.
  * * *
Stephan miró al cielo impaciente. ¿Donde estaba aquel joven insolente? ¿Acaso lo había abandonado? ¿Acaso compartín su odío mutuo y había decidido valerse por si mismo?
El miedo lo asaltó. James era su único pase para llegar a su tierra, aquella por la que tanto se había lamentado.
Sumido en sus temores, se levantó y empezó a caminar. No se dió cuenta de las sombras que se agalopaban a su alrededor, de las armas mortales que llevaban consigo, y de sus expresiones, que reflejaban odio y desprecio. Y cuando quiso darse cuenta, ya estaba rodeado.
Buscó su cuchillo pero no estaba. Lo había dejado en la bolsa. Lanzarse a él era un intento suicida, al igual que ofrecer resistencia. Aquelll era para heroes. Él solo era un hombre deseoso de liberarse de aquellas sombras.
  * * * 
La hora llegó y el joven miró esperanzado a su alrededor. Al principio, no detecto un rastro de vida, pero luego, las estrellas parecieron caer del cielo, y la luces que tantas veces había admirado ahora eran personas. Entre ellas se hallaba la mujer que hacía unas horas había cautivado a James.

James Reynan -Dijeron al unísono diversas voces igual de melodiosas y agradables- ¿Has venido a derrocar las sombras que reinan en nuestra tierra? ¿Has venido a salvarnos y a devolvernos lo que tanto años hemos resguardado, lo que es nuestro? 

-¿Quienes sois? ¿Como se que sois de fiar? –dijo perspicaz- La descofianza es lo que me ha mantenido vivo, ¿y quien dice que no seais mis enemigos? –pensó que era absurdo desconfiar en estrellas, pero se obligó a mantenerse centrado.

Hace milenios, a muchos de nosotros se nos encomedó la tarea de ir a tierra, y allí restaurar la paz. Si conseguiamos salir con éxito, se nos permitirían diversos...Poderes, según tu entendimiento.
<<Cual fue nuestra decepción al encontrarnos en una tierra asolada por guerras continuas y pobreza. Allí no había paz. Solo tristeza, muerte y desolación. Y entonces encontramos una solución:
“Toda la oscuridad sería transportada a una tierra de nadie por unos pocos. Luego,  cuando los elegidos volvieran, la luz iluminaría la tierra y cumpliríamos la misión.”
Pero nadie volvió. Mandamos grupos de busqueda, mas ninguno volvió. Para completar la operación necesitabamos a la mayoría de los nuestros, así que los más poderosos y unos pocos –los que quedabamos- fuimos a la isla. 
Ni rastro de los nuestros.
La oscuridad se los había llevado, ahora eran sombras, sin alma, sin vida. Controlados por un ser terrorífico, se habían convertido en esclavos... Y pronto nosotros lo seríamos. 
Entonces descubrimos la profecía: 

“Cuando todo en las sombras este, 
y ya no quede esperanza, 
un héroe llegará, 
y a la oscuridad vencerá"

Ese eres tú. James Reynan, tu eres el heroe de la profecía.>>

 * * * 
Stephan notó una punzada en el pecho, luego una sacudida, y al final como las piernas le flaquearon y se desplomó.
Y antes que la oscuridad y el mundo de las pesadillas lo tragará, vio, sujeto en una mano, su propio corazón."

miércoles, 1 de enero de 2014

Este blog os desea...

¡La Zona de Mellark os desea un Feliz Año! Mis mejores deseos a todos mis preciados lectores, y...¡Que vuestro sueños se cumplan! ¡Encontrad a vuestro personaje ficticio!