martes, 28 de mayo de 2013

Tan muerto como vivo


Hola!! Esta semana, no tendré mucho tiempo para escribir ya que tengo la tan poca esperada semana de exámenes. Os agradezco vuestra paciencia, que espero compensar con este relato!

"Sentado en el sofá, sujetando un libro en mano y alcohol en la otra, me dedico a derramar lágrimas por aquellos que ya no existen. Quizás debería levantarme, asumir su muerte, y volver a retomar mi vida, tal como ellos habría querido que hiciese... ¿Pero como iba a hacerlo si no podía pasar un solo minuto sin lamentar su muerte?
Después de mi baja en el hospital, llegué a casa, cogí un libro y empecé a leer. A veces me levantaba para rescatar mi único remedio para olvidar. Llevaba así semanas: sin comer, simplemente leyendo, bebiendo, recordando y llorando amargamente. La imagen de sus cuerpos inertes me quitaban todo tipo de ánimo o esperanza. Momentos así, me torturaba varios minutos, hasta que podía sumergirme otra vez en el libro, un libro que tenía dos historias: la que estaba escrita y la que estaba grabada en lo más profundo, la cual explicaba mi sufrimiento.
Quizás esa era mi vida: tan triste que se podía resumir en unos solos párrafos, tan sufrida que me resultaba imposible no sentirme incomprendido y tan llena de torturas y lágrimas que daba por seguro que nadie se interesaría en leerla."

1 comentario:

  1. lo conozco muy bien, ese sentimiento. muy bien explicado... me gusta muchisimo

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