martes, 24 de diciembre de 2013

La aventura de James Reynan (I)

¡Hola a todos! ¿Que tal las vacaciones? ¡Espero que muy bien!
Hoy os presento el primer relato de una pequeña "serie" que voy a hacer. ¡Espero poder escribir la continuación pronto!
Un abrazo muy grande a mis lectores ;)

"Una gran nave surcaba el óceano al que ya tenía como gran amigo. Rompía aquellas olas con total facilidad, como si de un juego se tratase, sin alterarse. Las velas, las cuales tenía como brazos, aguantaban las tormentas más fieras, negandose a dejar caer la embarcación en el olvido en que se sumían otros como ella.
James Reynan se asomó a la cubierta, cargado con una pluma, tinta y pergamino. Apuntó rápidamente varias notas del paisaje, y memorizó cada detalle de él. Aunque a algunas personas les pareciera exactamente lo mismo, James siempre encontraba algo nuevo e interesante que apuntar.
-¡Señor Reynan, una tormenta se avecina! –exclamó su compañero de viaje, con una voz temblorosa.
-¡Y bien grande! ¡Pero el navío lo aguantará! –gritó el capitán entisiasmado- Al fin y al cabo... ¡Es mío!
James rió alegremente. La aventura que tanto había esperado estaba a punto del comenzar, y ni siquiera los malos presagios de su compañero pudieron desanimarle.
-Stephan, amigo mío, no debes temer nada. Más bien, ¡sonríe! Nuestra pequeña aventura da su comienzo aquí y ahora.
El joven de pelo castaño y ojos verdes volvió a recostarse, dejando que el viento revolviera su cabello. No pareció importarle.
-Le recuerdo, señor Reynan, que aquí y ahora, como usted ha dicho, nuestras vidas pueden finalizar tan rápido que ni siquiera tendríamos tiempo para despedirnos de este mundo.
-Y yo te recuerdo, Stephan, que tu aceptaste realizar este viaje. Mas, si dudabas, ahora no es el momento para arrepentirse, sinó para seguir adelante, y abrazar el destino que no espera –hizo un gesto con los brazos, abarcando el espacio que los rodeaba, con una sonrisa traviesa.
-¿Y que sabe usted del destino?
-No se si el destino existe, mi querido amigo, pero si es el caso, yo soy su más fervente escritor. Yo escribiré mi camino, y me ofreceré a escribir el tuyo si así lo deseas –inclinó humilmente la cabeza, y se giró, dando por concluida la conversación.
Stephan se había ofrecido a acompañar a James, sin saber que lo estaba acompañando al fin del mundo. Aun así, no le quedaban familia ni amigos por los que mereciera la pena vivir.
La lluvia empezó a caer y los primeros truenos se mostraron, resonando para dejar clara su llegada. Las olas se lanzaban contra el navío, para convertirlo en uno más de sus victimas.
-¡Tierra, capitán! –gritó un tripulante entre el rugido de los truenos- ¡Tierra a la vista!
En efecto. En la lejanía, se distinguía una pequeña isla que antes no estaba. Quizás no se habían fijado. Quizás una nube la había tapado. Quizás...
-¡El ancla! –ordenaba el capitán- ¡Soltadla!
James corrió por la cubierta en busca del ancla. Una gran ola lo derrumbó, mientras que el barco pasaba de mar a arena.
Tosió y se incorporó para encontrarse con un panorama espectacular: Una gran montaña se cernía sobre ellos, una gran jungla en su interior. Bajo ella, se extendía una pequeña playa, con un silencio sobreacogedor.
Y cuando todo parecía haberse calmado y se respiraba el ambiente de tranquilidad, una flecha atravesó el cuello del capitán."

2 comentarios:

  1. Cómo siempre, excelente. Pero si el relato está ambientado en una época anterior a la Inglaterra Victoriana quedaría mejor (creo) usar el "vos", o usar formas cómo "el suyo" en vez de "el tuyo".
    ·Ejemplo 1:
    -Y yo te recuerdo, Stephan, que tu aceptaste realizar este viaje.
    -Y yo le recuerdo, Stephan, que usted aceptó realizar este viaje.
    ·Ejemplo 2:
    -Y yo te recuerdo, Stephan, que tu aceptaste realizar este viaje.
    -Y yo os recuerdo, Stephan, que vos aceptasteis realizar este viaje.

    PD: ¡FELIZ NAVIDAD! :3 Y no hace falta que me hagas caso, solo lo quería puntualizar.

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  2. Antes de todo, te agradezco tu interés y tu halago. Es muy importante para mí vuestra participación y vuestro consejo. Un escritor no es nadie sin un lector que lo conduzca a buen camino.
    Había pensado en utilizar dichas formas, pero pensé que quizás, James podría tutearle (joven, con espíritu aventurero, liberado del convencionalismo de la sociedad) y Stephan todavía utilizara el trato formal (hombre "adulto" y humilde, un modelo que suele ser utilizado).
    De nuevo te doy las gracias y... ¡Feliz Navidad a ti también!
    PD: Tendre en cuenta tu puntualización ;)

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